24 de marzo de 2009

La Revolución Industrial

Durante la última semana del mes de febrero hemos hablado sobre la Revolución Industrial, originada en Gran Bretaña entre 1760 y 1830.

Fue la época de la innovación, nuevas máquinas, energías nuevas y más potentes, gracias a las nuevas materias primas, la aplicación de nuevas técnicas y organizaciones en todos los sectores económicos. El resultado de todo esto fue el incremento de la productividad.

La Revolución Industrial fue más que una revolución técnica, también fue una revolución económica con efectos sociales y políticos, que hicieron una revolución global. El resultado fue una transición del feudalismo al capitalismo.

Durante esta Revolución Industrial Gran Bretaña sufrió una importante emigración de su población del campo a la fábrica. Se dieron 2 fenómenos; el aumento de la población y el incremento de la renta real por cápita.

Las primeras máquinas se aplicaron al sector textil del algodón, los tejidos de algodón simbolizan los bienes del consumo de la Revolución Industrial, mientras que el hierro lo fue de los bienes de producción.
Un gran invento, la gran innovación claramente fue la máquina de vapor de James Watt en 1769.
La máquina de vapor además de proporcionar energía necesaria para las fábricas también fue muy útil para los medios de transporte. Hubo otros sectores que también experimentaron transformaciones como la minería y la química.

Durante esta época apareció una nueva clase social, la clase obrera, que era muy numerosa. La Revolución Industrial dio oportunidades de trabajo y de especialización a muchos obreros, que favoreció una mejora salarial real pero no tanto en la calidad de vida.